Esta historia, trata sobre la experiencia de tres chicos y una chica que se ven afectadas por los efectos de “la piedra Z”. Estos chicos se llaman; Airán, Aluin, David y Julia. Cuando los cuatro chicos llegaron a su Instituto, se dan cuenta que todos los estudiantes se habían convertido en “zombies”. Los cuatro chicos se dieron cuenta que los otros estudiantes estaban sometidos bajo los efectos de “la piedra Z”, por eso actuaban como zombies.

Dichos protagonistas corrieron al departamento de Educación Física y allí cogieron, bates de béisbol y hockeys. Fueron por todo el Instituto solucionando todos los altercados surgidos por los zombies que se encontraban por el camino. De repente se dieron cuenta que encima de un edificio salía unos rayos muy fuertes que procedían de una enorme piedra en forma de “Z”. Los chicos se dirigieron hacia dicho edificio pero se dieron cuenta que la entrada estaba protegida por una cantidad enorme de zombies.
Los chicos intentaron por todos los medios de entrar al edificio pero los zombies los atacaban por todos los lados. Después de muchos golpes y estrategias que inventaron los cuatro chicos para entretener a los zombies, lograron entrar al edificio y llegar hasta donde se encontraba la dichosa “piedra Z”. Al llegar a la latura de la piedra se dieron cuenta que tenía un dispositivo de destrucción. Airán, que sabía mucho de electrónica, se dispuso con mucha rapidez a descifrar el código de destrucción. Mientras tanto, los zombies, seguían intentando entrar al edificio tras ellos. Aluin, David y Julia intentaban por todos los medios distraer a dichos zombies, para que Airán pudiera hacer su trabajo. De repente Airán gritó: ¡¡Corred, corred!!

En unos instantes la piedra saltó por los aires y dejó de verse los rayos que salían de la piedra. Entonces fue cuando todos los chicos dejaron de estar influenciados por dichos rayos y volvieron a la normalidad. Por lo tanto los zombies, volvieron a ser los alumnos del Instituto y todo volvía a ser como siempre. Todo gracias a la valentía de los cuatro chicos que siempre fueron amigos inseparables; Airán, Aluin, David y Julia.

Texto: Metagolem
Ilustraciones: José Ramón