Todo empezó cuando mi amiga Yumara y yo estábamos en el recreo, pasó Lola Carreño y nos dijo que le acompañáramos a una reunión de la lectura poética. A nosotras no nos sonaba de nada, así que le preguntamos a Lola y nos dijo que era un evento que se hacía todos los años, en el que se leían poesías. Yo hablé con mi profesor de música -Paco Perdomo- ya que sé un poco de música y queríamos hacer algo para acompañar o tocar. Al principio estuve ayudando a hacer las cosas de decoración. En una de las reuniones de lectura poética mi profesor de música me dijo de reunirnos en los recreos para practicar lo que íbamos a acompañar, en principio solo éramos tres: Néstor, el chico del timple, Paco, que tocaba la guitarra, y yo, que tocaba la flauta travesera. Más tarde se unió otro músico!! Era Raúl, que iba a tocar con nosotros el violín. Fuimos ensayando todos los días en los recreos y cambiando cosas, mejorando otras que no salían tan bien incluso en nuestro tiempo libre… aquello iba sonando súper bien.
Ya nos acercábamos al día de la lectura poética. todo el mundo estaba terminando lo que tenía que hacer y nosotros -como músicos- ensayando mucho para que todo saliera muy bien. El día anterior por la tarde fuimos al teatro para probar las posiciones en el escenario, ensayar, probar los micros y todo lo que se hace un día antes del gran día. ¡Al día siguiente ya era el gran día! Fuimos temprano al teatro y cuando entramos estaba precioso con las flores blancas que habían puesto los de jardinería. Nosotros montamos los instrumentos y afinamos, ensayando en los últimos momentos para que todo saliera muy bien. Actuábamos en el sexto lugar, y los minutos se estaban haciendo eternos, pero nos llegó el turno. Yo estaba un poco nerviosa, temía que saliera algo mal, pero cuando salimos, nos situamos y tocamos, salio súper bien, bueno, yo estoy muy contenta con el resultado final, ya que cuando haces una cosa bien merece la pena todo ese trabajo.

Estuvimos viendo a los demás que leían, actuaban o tocaban. Lo hicieron muy bien, así que felicidades. Y al final no hay nada mejor que despedirse con una canción, la verdad es que a mi no me sonaba, pero igualmente la canté fue todo muy bonito. Me ha encantado la lectura poética 08/09 y espero repetirla para el próximo año, ya que me ha gustado la experiencia y he conocido a muchas personas.
¡Fue algo inolvidable!
