Los amigos no son amigos, sino CONOCIDOS

11 05 2010

A dos amigos se les apareció un oso,

el uno, muy medroso,

en las ramas de un árbol se asegura;

el otro, abandonado a la ventura,

se finge muerto repentinamente.

El oso se le acerca lentamente;

mas como este animal, según su cuenta,

de cadáveres nunca se alimenta,

sin ofenderlo lo registra y toca,

huele las narices y la boca;

no le siente el aliento, ni el menor movimiento;

y así se fue diciendo sin recelo:

“Este tan muerto está como mi abuelo”.

Entonces el cobarde,

de su grande amistad haciendo alarde,

del árbol se desprende ligero,

corre, llega y abraza al compañero,

pondera la fortuna de haberle hallado sin lesión alguna,

y al fin dice: “Sepas que he notado

que el oso te decía algún recado.

¿Qué pudo ser”.

“Direte lo que ha sido;

en estas dos palabritas al oído:

“APARTA LA AMISTAD DE LA PERSONA

QUE SI TE VE EN RIESGO, TE ABANDONA.”

Melissa Godoy

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¡Libros!

23 04 2010

Libros, una palabra que para muchos significa:

Aburrimiento; Pesadez; Una mierda; Que no sirven para nada…

En cambio, hay otros tantos que piensan que los libros son:

Divertidos; Que dan “vida”; Que sirven para que la gente pueda saber que hay un sitio mejor al que ir, y que es posible escapar de esta realidad que atormenta.

Para mí los libros son como una segunda vida, es como i fueran el avión que me hace viajar a otro lugar, el pasaporte para dejar de sufrir en la realidad. En los libros puedo ser quien quiera: el bueno, el malo, etc. Los libros no son fantasía, los libros son la realidad que nos gustaría vivir… algunos libros, claro: los de aventura, los de amor, etc. Leer es importante porque cada libro es un mundo nuevo que vivir y explorar.

Sara Curbelo Suárez, 2ºB





Tan pequeño como yo

9 03 2010

Entre otras muchas cosas, este relato os enseñará que no debéis fiaros ni de vuestros mejores amigos. Yo lo hice, y ahora pago mi error.

Mi oficio era contorsionista. Trabajaba en un gran circo portugués junto a veintisiete artistas más.

Un ensayo general sin ninguna complicación, o eso era lo que se suponía que íbamos a hacer esa misma tarde. Mi compañero y amigo Ronald Salmon debía de encerrarme en una pequeña caja fuerte unos minutos para luego intentar escapar de ella con mis propios medios. Por suerte no me costó tanto ya que aquel pequeño espacio no me superaba mucho en tamaño, y también dada mi gran talento para entrar en sitios diminutos, aquello era demasiado fácil para mí.

No costó mucho entrar en aquel pequeño lugar. Mi amigo cerró la puerta metálica dejándome totalmente a oscuras.

Pasó un minuto, luego dos, tres, cuatro… aquella puerta no se abría lo que empezó a desconcertarme un poco.

“Ronald, ¿todo va bien?” pregunté. Nadie respondió, lo que empezó a desesperarme. Intenté salir de la caja pero algo no iba bien. La puerta no se abría.

Grité desesperado esperando que alguien viniera a socorrerme pero no fue así.

Sentí movimiento en la caja, alguien me estaba trasladando a un coche. Aquello iba de mal en peor. Noté como el oxígeno empezaba a agotarse. Aquel lugar era demasiado minúsculo para mí, pese a ser de mi mismo tamaño. No había espacio ni para mover un solo dedo.

¡Era terrible! Pero mi pesadilla terminó de completarse cuando noté como Ronald me bajaba del vehículo y me lanzaba. A Juzgar por el sonido supe que estaba hundiéndome en el mar. Poco a poco noté como el mundo, fuera de la caja, se quedaba mudo.

Estaba a cientos de metros bajo el mar, noté tocar fondo dentro de aquella caja. Lloraba y gritaba como un histérico. Aquello era una lástima ya que gracias a todo aquello, el público se había perdido un gran número.





Consumismo

9 03 2010

¡Hola lectores y lectoras de Cafete del Felo!

Espero que este 2010 os vaya tan bien como a mí. Esta vez mi reportaje es sobre el consumismo en las fechas navideñas que hemos pasado hace poco.

Yo opino que lo máximo que una persona se debería gastar en general en navidad, debería estar en base a lo que gana, y no los dinerales que se gastan.

Mucha gente aprobamos el método moral de que las navidades son fechas de amor, etc. No se trata de que no haya regalos, pero no tantos, porque a veces es mejor quedarse con las manos vacías, que con cosas que con el tiempo se gastan o se rompen. Mientras que el amor que compartimos con nuestros seres queridos es inagotable.

He aquí mi reportaje de esta semana, espero que os vaya genial este nuevo año.

P.D. Feliz año a todo el IES Felo Monzón y todos mis compañeros del blog

Sara Curbelo





Entrevista al escritor canario Andrés González Déniz (II)

9 03 2010

11. ¿Cuánto tarda en escribir un libro aproximadamente?

En torno a los tres años como mínimo. De hecho, si a partir de mañana formalizara un libro en un año, creo que el tiempo en que se larvaba dentro de uno hay que contarlo. Digo esto porque voy guardando poemas en una carpeta y con los que he juntado durante estos últimos meses hay para hacer, por lo menos, un pequeño libro al uso de los que se estilan en poesía. Sin embargo, considero que hay que darles reposo para verlos después con distancia, frialdad y mejor perspectiva. Siempre ocurre que cuando los acabas de hacer todos te parecen muy buenos. Luego, dejas transcurrir un tiempo, vuelves a leerlos, y entonces descubres que del fuego con que los escribiste apenas quedan cenizas.

12. ¿Qué libro o autor nos recomienda?

Tácito y sus historias. Cualquier libro de Séneca, excepto sus tragedias. Las vidas paralelas de Plutarco. Cualquiera de los grandes dramas de Shakespeare. La poesía de Jorge Luis Borges, Gil de Biedma o Fernando Pessoa. Y para ser más concreto, he aquí un claro ejemplo de cuál es mi paradigma literario: Stefan Zweig y su biografía sobre Magallanes. Se trata de una obra maestra absoluta.

Sabemos que estudió en este centro:

13.¿Qué cosas han cambiado y cuáles siguen igual?

Antes los jardines eran de césped, muy verdes, mientras que ahora se vislumbra la tierra gris. Los edificios desprendían el vigor y el lustre de lo nuevo, estaban recién construidos. Ahora percibo un indefinible desgaste por el uso y el paso del tiempo. Había mamparas de madera plegables separando las aulas. Hoy veo que fueron sustituidas por paredes de rígida mampostería. Existía un campo de fútbol donde ahora hay un colosal pabellón deportivo sin uso alguno. Y veía muchas personas que ya no están ni podrán estar nunca porque han envejecido y no son como eran (yo mismo), o se han muerto sin hacer mucho ruido. Toda aquella época del inicio de este centro como universidad laboral, murió. Hasta la atmósfera del momento político de aquellos años era distinta. Antes había más sentimiento de unidad en España y más ilusión en el futuro. Ahora es como si nos hubieran dejado de la mano de Dios y a la deriva. Noto que los alumnos apenas creen en los estudios como palanca de inserción social y el vocabulario soez que utilizan en sus conversaciones informales me deprime.

14. ¿Le gustaba más cuando venía al centro en su adolescencia que ahora?

No, porque entraba a las ocho de la mañana y salía a esa misma hora de la tarde. Encima, cuando empecé, había clases matinales los sábados. Recuerdo levantarme de madrugada para coger la guagua en Schamann y sentirme como un esclavo de sol a sol en este instituto. Era un centro muy estresante. Todavía siento el olor a gasoil de los autobuses agrupados en la trasera del teatro. Y el ruido, las prisas, o el miedo que sentía hacia las matemáticas.

15. ¿Hay algo que le gustaría añadir?

Sí. Te sientes muy raro viendo todos los días el paisaje de tu primera juventud cuando hace mucho tiempo que has dejado de ser joven.

Es una entrevista de Diana del Rosario y Yumara Castellano (o viceversa)





Perdón por el retraso!!

9 03 2010

Hola a todos y a todas. Este es un breve post para pedir DISCULPAS por el abandono que ha sufrido el blog en los últimos tiempos. Ha habido tanto lío en el Felo, al menos para mí, que se han pasado los carnavales, y si me despisto un poco más, ¡nos da la Semana Santa!

A partir de ahora ésto irá con más fluidez, así que  seguimos esperando textos, dibujos, comentarios y lo que quieran compartir con todos los que se pasan por esta cafetería virtual.

Saluditos y hasta pronto!





Entrevista al escritor canario Andrés González Déniz (I)

17 12 2009
Hoy presentamos a un profesor de nuestro centro que, además, es escritor. Esperamos que disfruten esta entrevista tanto como nosotros.
  • ¿Cuántos libros ha publicado? ¿Cómo se titulan?

Ocho.

Atónita farsalia (1991), Aterura penuria (1994), Prosa delineada (1999), Articulatoria (2003), Cartapacio de zozobra (2003), Breviario de fervores y rechazos (2006), Posturas incómodas (2006) y Las cosas que mi abuelo no pudo contarme (2009).

  • ¿En qué se ha inspirado?

Cada libro es diferente, pero básicamente me gusta documentarme mucho antes de escribir, aunque luego procuro que no se note. Con esto quiero decir que, aunque escriba sobre lo visto y vivido como experiencia, me encanta hacerlo a partir de otras lecturas que me hayan enriquecido previamente. Los periódicos me han estimulado mucho. A ellos y a los libros que he leído les debo casi todo.

  • ¿Ha sacado alguna moraleja de ellos?

Del primero aprendí a desprenderme del pudor que produce publicar y a no volver a cometer errores de principiante. En el segundo, rendí un párvulo homenaje al pueblo de mis raíces, Teror. En el tercero, reuní algunos poemas rescatables de una época en la que leía mucho y escribía poco. En el cuarto, recopilé artículos de opinión que me parecieron aceptables. En el quinto, intenté hacer una especie de biblia o vademecum personal. Fue un libro muy ambicioso que no alcanzó a cubrir las expectativas que deposité en él. Aun así, es el libro que me costó más trabajo. Los tres últimos son los que más me complacen, aunque no fueron concebidos con una ambición tan grande.

  • ¿Se siente identificado con algunos de los personajes?

Yo no soy novelista, y por lo tanto, no invento tramas ni personajes. Alguno despistado aparece en mis textos como fruto de la observación, pero es anecdótico. Lo paradójico en mí es que una parte de la poesía que he escrito tiene carácter narrativo, cuando en realidad yo no soy un narrador. Más bien soy alguien que observa y reflexiona e imagina, pero me encanta sintetizar, escribir prosa metrificada, o versos, si se me concede el galardón de poder llamarlos así. Los géneros que cultivo son el ensayo y la poesía, con minúsculas, porque no tengo el aliento de los grandes poetas o filósofos ni tampoco soy un corredor de fondo como los novelistas, sean grandes o no.

  • ¿Piensa seguir escribiendo?

Parece ser que sí. Ya es algo consustancial a mi persona. Lo quiera o no, aunque me mortifique cuando no se me ocurre algo válido, que es la mayor parte de las horas, tengo inoculado el virus del quijotismo y lo veo todo a través de un prisma literario. Los libros me han trastornado. Soy una subespecie del ridículo caballero de la triste figura.

  • ¿Cuál es su libro favorito?

Las Cartas morales a Lucilio de Lucio Anneo Séneca.

  • ¿Tiene algún libro escrito, pero no publicado?

Sí, ahora mismo está en la imprenta una recopilación de artículos de opinión que se titula Porque el tiempo fluye veloz.

  • ¿Qué leía en su adolescencia?

Tuve la desgracia o la suerte de caer en las garras del escritor colombiano Gabriel García Márquez. Fue una casualidad que lo leyera a la edad de trece años. A partir de ahí, recuerdo que me apasionaba leer a los hermanos Machado, Miguel Hernández, Gustavo Adolfo Bécquer, Mariano José de Larra, Pío Baroja y Camilo José Cela. Yo iba durante los veranos, siempre que podía, a la biblioteca pública de la calle Tomás Morales, sacaba un tomo de los anaqueles dedicados a la poesía y así, poco a poco, tuve acceso a poetas tan dispares como Gloria Fuertes, Juana de Ibarborou, Gabriela Mistral, Emilio Prados, Manuel Altolaguuirre o Pedro Salinas. Aquella fue mi escuela de calor. Y la temperatura de mi pasión por los libros no ha bajado desde entonces.

  • ¿Qué tipo de libro le gusta leer?

Soy un enamorado de la Historia, la poesía, el ensayo periodístico, filosófico o científico, los libros de viajes y las biografías. Reconozco que soy un pésimo lector de narrativa. La realidad me parece el mejor artista y tiendo a valorar mucho el estilo, algo que muchos novelistas actuales descuidan o ni siquiera saben qué es.